Si tu perro vive en el jardín o patio, necesita una casa que lo proteja de las inclemencias del tiempo. Las casetas de madera ofrecen un aspecto rústico y natural, pero requieren mantenimiento para evitar la humedad.
Las casas de plástico (tipo iglú) son más higiénicas, fáciles de limpiar y resistentes a la intemperie. Son ideales para climas fríos, ya que concentran el calor corporal del perro.
Elige un tamaño adecuado: ni demasiado grande (pierde calor en invierno), ni demasiado pequeño (incómodo). Añade una manta térmica en el interior para los días más fríos.