¿Tu perro es un energúmeno que podría pasar horas persiguiendo la pelota y tú terminas con el brazo dormido? El lanzapelotas es tu solución. Se trata de un dispositivo de plástico con un mango y una copa donde colocas la pelota.
Al lanzar, multiplicas la distancia y la velocidad del lanzamiento con muy poco esfuerzo. Algunos modelos tienen mango extensible, lo que permite incluso recoger la pelota del suelo sin agacharte.
Son seguros siempre que se usen con pelotas de tamaño adecuado. Evita lesiones en hombro y codo. ¡Diversión sin límites para tu perro y descanso para ti!